Los Comienzos


El Museo de Antioquia fue el primero fundado en el departamento, el segundo en Colombia, y uno de los primeros de América del Sur en contar con una sala de arte.
En 1881, el doctor Manuel Uribe Ángel, Antonio José Restrepo (Ñito Restrepo) y el Coronel Martín Gómez se dieron a la tarea de crear el Museo de Zea, para integrarlo a la Biblioteca del Estado Soberano de Antioquia, con el fin de convertirla en una entidad representativa de los intereses educativos y culturales de la comunidad de la época.
Las primeras colecciones del Museo se conformaron con objetos de valor histórico, artístico y bibliográfico, pertenecientes a sus fundadores. El ofrecimiento que hizo el Doctor Manuel Uribe Ángel de donar sus colecciones, tuvo una única exigencia: ser el primer director del Museo.

Como emulación de los “Gabinetes” (nombre con que se dieron a conocer las exhibiciones públicas que dieron origen a los museos), estas obras fueron expuestas para que el público diera rienda suelta a su imaginación y se complaciera con las curiosidades que representaban algunos de los objetos. Otras personas encontraron allí un espacio para la investigación y el conocimiento. El Museo fue un gran apoyo para el desarrollo de las artes en Antioquia, pues los artistas vieron representados sus intereses en la Institución.

El patrimonio estaba representado en objetos como documentos, armas, banderas y otros que provenían de importantes momentos históricos en Antioquia y el país, desde la Independencia, hasta la Guerra de los Mil Días. También contaba con piezas de arte precolombino, rocas, minerales, colecciones numismáticas, algunos retratos de próceres y otros objetos curiosos. La Biblioteca contenía varios miles de volúmenes, entre históricos, artísticos y científicos, muchos de ellos incunables. Dentro de la colección también se contaba con una importante recopilación de los primeros periódicos publicados en el país.

La historia del Museo ha estado fuertemente ligada a la del Departamento. En 1886 se promulgó la reforma de la Constitución y desaparecieron los Estados Soberanos, figura que Antioquia tenía hasta entonces. Esto obligó a definir qué organismos pasaban a depender del Gobierno Central y cuáles serían competencia de las Gobernaciones. El Museo continuó dependiendo de la Administración Departamental.

Cuando el Museo se desmontó para dar paso a la construcción del Palacio Rafael Uribe Uribe, como sede de la Gobernación de Antioquia, parte de la colección fue guardada y la otra, enviada a la Universidad de Antioquia y la Academia de Historia de Antioquia, entidades que aún las conservan al servicio de la comunidad.

El siglo XX

En 1946, Doña Teresa Santamaría de González y el Doctor Joaquín Jaramillo Sierra, del Cuadro de Honor de la Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín, se dieron a la tarea de reabrir el Museo, porque “no es posible que una ciudad tan importante como Medellín, no tuviera un museo para mostrarle a los turistas, pues ello constituía un signo inequívoco de incultura”. Se buscaba adoptar una figura jurídica que le diera autonomía al Museo e impidiera que gobierno alguno lo cerrara. Así se constituyó el Museo como entidad de derecho privado, sin ánimo de lucro, para que la Institución sólo dependiera de una Junta Directiva, como organismo máximo rector.

Poco a poco se fue creando un museo artístico, paralelo al histórico, con obras donadas y compradas, para aumentar las colecciones en cantidad e importancia.

En 1955 el Museo cuenta por fin con una sede destinada únicamente a su funcionamiento, en el espacio donde antes funcionara la primera Fábrica de Aguardiente y posteriormente, la Casa de la Moneda. Esta sede (hoy Ala Experimental, contigua a la Iglesia de La Veracruz) fue entregada en comodato por el Banco de la República, cuando éste se traslada a Bogotá. El Municipio de Medellín fue el ente encargado de recibir la edificación, para uso exclusivo del Museo.

En 1953, el Museo recibe de la Gobernación su personería jurídica. Desde entonces funciona como entidad autónoma y soberana para regir su destino.

Cambio de Nombre

En 1977 el Museo cambió de nombre. En esta oportunidad pasó a llamarse Museo de Arte de Medellín, Francisco Antonio Zea. La razón del cambio obedeció a la necesidad de evitar confusiones en la comunidad local e internacional que lo visitaba: los turistas no entendían el significado de Zea y los locales lo confundían con el Museo de Cera, entidad itinerante que estuvo por una larga temporada en la ciudad.

En 1978 el maestro Fernando Botero hizo su primera oferta de donación de obras a la Institución. Por la poca trascendencia que tenía su razón social, propone que se llame Museo de Antioquia, para darle una identidad importante y relacionada con la cultura del Departamento. El cambio fue aceptado por la Gobernación de Antioquia. Se expidió una resolución en ese sentido, con el argumento de que la entidad es autónoma en la totalidad de los manejos, incluido su cambio de nombre, si esto se consideraba necesario.

La llegada de las obras del maestro Fernando Botero se convirtió en uno de los mayores acontecimientos culturales del momento.


Museo de Antioquia . Derechos Reservados 2006 ® . Medellín-Colombia